29 de dez de 2012

La muerte de la más bella muñeca de porcelana – Cida Alves

 

Las niñas con las moñecas

Foto de Francesc Català-Roca (Valls 1922 – Barcelona 1998)

 


         Inspiración de la narrativa:

“No queria que esto pasara nunca a nadei más, pero en la vida no hay nada seguro; nadie nos puede prometer nada con seguridad. Por eso es tan importante pensar en la vida. Queiro que animeis a Tsubasa” (Frase del mestre Toshiro Kamamori sobre la muerte del padre de su alumno Tsubasa - DocumetárioPensando en los demás).

 

La muerte de la más bella muñeca de porcelana* (1)

Mis hijas: dos niñas hermosas con el color de la canela en la piel, pero de diferentes ojos y cabello. Pelo rizado y ojos castaño oscuro una de ellas. La otra, pelo negro y lacio y ojos del color de la jabuticaba. Animada a expresar mi admiración por sus bellezas distintas, anduve durante días buscando en las tiendas de mi ciudad una muñeca que regalar a cada una, y hallé las dos más hermosas muñecas de porcelana.

Para mi hija mayor elegí una muñeca envuelta en ropa de invierno, con pantalones de cuero, cámara clásica de correa pendida a su cuello y pelo rizado y voluminoso, como el suyo. Para la más joven elegí una hermosa muñeca vestida de Pocahontas, que abrazaba un gran tambor.

Sin embargo, la diferencia entre mis hijas no se limita a lo físico. Tienen temperamentos distintos: la mayor es plácida y reflexiva como las dulces aguas de un gran lago mientras la pequeña posee la energía e impetuosidad de las cataratas empujadas por un río caudaloso.

Un día, en una pelea entre hermanas, la más joven rompió la bella muñeca de porcelana de la mayor. La reacción de esta última fue sorprendente: ella, quien jamás había tempesteado, llora a lágrima viva por la muñeca rota y con indignación acusa a su hermana de haberlo hecho a propósito, por pura maldad. Gritaba desconsoladamente, en mitad de un llanto incontenido.

Contemplando esta escena y sintiendo en carne propia la desesperación de mi hija, recogí del suelo los pedazos de la muñeca, mientras le decía que todo se puede reparar; que todo tiene arreglo. Y añadí que haría todo lo posible para arreglar su muñeca y re-hacerla tal y como era antes de la caída.

Y, la verdad, con todo el esfuerzo he intentado arreglarla con pegamentos especiales. La llevé a un hospital para muñecas. Nada funcionó. Al final, yo fracasé en mi esfuerzo de restaurar la integridad de su muñeca.

Cuando le dije a mi hija mayor que no podía arreglar su muñeca querida, ella no se quejó. “Sólo” me miró con una decepción desgarradora, para decirme que ya conocía de antemano lo inútil de mis intentos. Esa frase me partió el corazón en dos, pues yo jamás la había visto unirse a un juguete como lo ha hecho con esa muñeca.

En ese momento me di cuenta de la magnitud de mi error: prometí lo imposible por no poder apoyar y abrazar la verdad -la amarga revuelta y el inmenso dolor de mi hija en su pérdida irreparable. El dolor de la "muerte" de su muñeca favorita.

¿Qué me ocurrió?.

¿Por qué formulé aquella promesa tan fácilmente?.

¿Qué conflicto no fui capaz de enfrentar?. ¿Acaso la rivalidad entre las dos hermanas?. ¿Quizás el hecho de que ciertos actos causan daños irreversibles a las personas y las cosas?. ¿O la contradicción relativa a la presencia de la muerte en la vida?.

¿Qué me llevó a errar por el camino de la omnipotencia, espejismo de que todo lo podemos?.

¿No fue esa misma ilusión de omnipotencia la que provocó el hundimiento del Titanic?.

¿No es ese pensamiento el que ha hecho al hombre destruir las vidas de otros y devastar la naturaleza?

¿Por qué su llanto desconsolado me cegó?.

¿Por qué excluí de la escena de diálogo a la hermana que había roto la muñeca?.

La pregunta pedagógica

¿Qué necesitaban mis hijas en aquel momento preciso?. ¿Qué aprendizaje valioso deberían extraer, a partir de aquel evento, para sus vidas?.

Como madre que ama a sus dos hijas, ¿qué debería yo enseñar a mi hija pequeña, quien hizo el daño, y a la hija que sufrió el daño?.

 

Maria Aparecida Alves da Silva

Barcelona, 07 de noviembre de 2012.

 

 


*Para preservar a beleza do idioma que permitiu que esse texto nascesse e valorizar o PRECIOSÍSSIMO trabalho de revisão feito por Tamer Sarkis Fernádes – antropólogo, tradutor  e assessor para a Siria de DIARIO UNIDAD, não apresentarei uma tradução em português. 

* Para preservar la belleza de la lengua que pemitió el nacimiento de este texto y valorar el PRECIOSÍSIMO trabajo de revisión realizado por Fernades Tamer Sarkis - antropólogo, traductor y asesor para DIARIO UNIDAD de Siria, no presentaré una traducción al portugués.


(1)  La muerte de la más bella muñeca de porcelana” é a última narrativa que produzi na disciplina “Saberes Pedagógicos y Entornos Compejos” - ministada pelo professor José Contreras na Universidad de Barcelona.

Nessa disciplina o professor José Conteras convidou os alunos a se deixarem ser tocados pelos conteúdos (textos, imagens e vídeos) oferecidos em sua disciplina. Um convite que nos convocou à abertura para que as palavras dos textos apresentados nos travessem por inteiro e penetrassem os nossos sentidos (sensações, sentimentos e significados). E a partir dos sentidos atribuídos a esses conhecimentos, Contreras faz um segundo convite, que identificássemos em nossas experiências vividas como educadores saberes que nos ajudassem a construir perguntas pedagógicas, tais como: O QUE É EDUCAR UMA CRIANÇA? QUE SENTIDO TEM O QUE FAÇO? É ISSO O QUE IMPORTA NA EDUCAÇÃO DE UMA CRIANÇA?

Em sua proposta didática, a construção desses saberes deveria expressar a interconexão entre o texto (a teoria), a experiência dos educadores (o vivido) e a escrita reflexiva (o pensado) (VAN MANEN, 2003). Para a realização dessa interconexão Contreras utilizou como instrumento didático a narrativa.

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